FAUSTINO PÉREZ HERNÁNDEZ: COMBATIENTE REVOLUCIONARIO EN MAYÚSCULA

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Publicado el 15 febrero, 2017 por Nora SLD

A PROPÓSITO DE LA FESTIVIDAD HOY DE QUIENES SE DESEMPEÑAN EN EL SECTOR DE COMUNALES, NO PUEDO OBVIAR A ESTE HOMBRE QUE TANTO SE CONSAGRÓ A LA REVOLUCIÓN CUBANA, TRUNFANTE EN 1959.
EN MI CASO, MUY PARTICULAR, LO CONOCÍ CUANDO ESTABA AL FRENTE DE LA OFICINA DE ATENCIÓN A LOS ÓRGANOS LOCALES DEL PODER POPULAR.
EN ESA ETAPA SE EDITABA UN BOLETÍN NACIONAL CON TEMAS RELACIONADOS CON LA LABOR GUBERNATIVA, PUBLICACIÓN IMPRESA, EN LA CUAL PUBLIQUÉ EN VARIAS OCASIONES.
A CONTINUACIÓN INSERTO EN MI BLOG PROMARIO, ÁVILATROCHA, EL SIGUIENTE TEXTO DE ECURED, LA ENCICLOPEDIA LIBRE.

Nombre Faustino Pérez Hernández
Nacimiento 15 de febrero de 1920
La Larga, Taguasco Las Villa, Cuba
Fallecimiento 24 de diciembre de 1992
Ciénaga de Zapata, Matanzas, Cuba
Alma mater Universidad de La Habana
Ocupación Médico y político
Partido político Partido Comunista de Cuba
Títulos Doctor en Medicina
Cónyuge Ana Miriam Díaz Fernández
Faustino Pérez Hernández. Combatiente revolucionario cubano, expedicionario del Granma y comandante del Ejército Rebelde.
De procedencia humilde, logró estudiar Medicina en la Universidad de La Habana con muchos esfuerzos. En 1955 integró la dirección nacional del Movimiento 26 de Julio y formó parte de la expedición del yate Granma con grado de capitán. Tras la dispersión de los expedicionarios en Alegría de Pío recibió la orden directa de Fidel de reestructurar el Movimiento 26 de Julio en el llano.
Dirigió desde ese cargo múltiples acciones, entre ellas la huelga general del 9 de abril de 1958. Tras el fracaso de ésta se incorporó a la guerra en las montañas de Oriente con grado de comandante y permaneció allí hasta el triunfo de enero de 1959.
Fue designado entonces al frente del Ministerio de Recuperación de Bienes Malversados y se desempeñó posteriormente como jefe de Sanidad Militar. Estuvo por muchos años al frente del Instituto Nacional de Recursos Hidráulicos, cargo desde el cual contribuyó decisivamente al desarrollo del país.
Hombre de carácter firme sostuvo siempre sus convicciones, aún en los momentos en que estas iban contra el criterio de la mayoría. Poseedor de una gran disciplina acató siempre las órdenes directas, aún en momentos de inconformidad, sin abandonar la fidelidad al proceso revolucionario. Fidel, que lo admiraba profundamente, dijo que Faustino Pérez era “la conducta de la Revolución”.
Síntesis biográfica
Nació en la zona rural de La Larga, Taguasco provincia de Las Villas el 15 de febrero de 1920. Hijo de campesinos, conoció de las labores más duras del campo. Debido a su afán de estudiar y voluntad personal, ingresó en la única escuela de medicina existente en ese momento, con 23 años cumplidos.
Con un sinnúmero de dificultades después de años de estudios y ya con 31 años de edad, concluye su carrera. Al producirse el golpe de Estado del 10 de marzo de 1952 decide no presentar la tesis de grado para que su diploma no estuviera firmado por los usurpadores del poder
Trayectoria revolucionaria
Siendo estudiante se vinculó al movimiento estudiantil. Conoció a Fidel Castro y se incorporó al Movimiento 26 de Julio liderado por este e integró la Dirección Nacional del Movimiento 26 de Julio el 12 de junio de 1955, día de su constitución.
Lucha insurreccional
Se trasladó a México con el objetivo de hacer llegar fondos recogidos en Cuba para hacer posible el viaje de los futuros expedicionarios del Granma e inmediatamente se convirtió en uno de ellos. Durante la travesía del Granma le fue conferido el grado de capitán y fue designado al Estado Mayor.
El 5 de diciembre de 1956 fue sorprendido, junto al resto de sus compañeros en Alegría de Pío, cuando descansaba de las penosas marchas tras el desembarco. En el combate con las fuerzas del ejército, Faustino atendió a varios expedicionarios heridos, entre ellos a su colega Ernesto Guevara que había recibido un disparo en el cuello
Junto a Fidel y Universo Sánchez, después de Alegría de Pío, deambuló durante 13 días hasta el encuentro con Raúl Castro y otros compañeros en Cinco Palmas.
Clandestinidad
En prisión junto a Armando Hart
Menos de cuatro semanas después del desembarco llegó a La Habana junto a Frank País, con la orientación de Fidel de reestructurar el Movimiento 26 de Julio en todo el país. Se puso al frente de este en la capital y dirigió relevantes y arriesgadas acciones como el traslado del periodista norteamericano Herbert Matthews hasta la Sierra Maestra[3], el secuestro del campeón mundial de automovilismo Juan Manuel Fangio, la noche de las cien bombas en la capital y la organización de la huelga del 9 de abril de 1958.
En mayo de 1957 fue detenido e ingresó a la prisión del Castillo del Príncipe, donde protagonizó junto a otros compañeros una huelga de hambre a pesar de padecer una úlcera gastrointestinal. La dictadura, preocupada por la repercusión que tendría un desenlace fatal, se vio obligada a decretar la libertad de algunos presos, entre ellos a Faustino Pérez. Después del asesinato de Frank País en julio de 1957 mantuvo contactos con los militares del régimen opuestos a la dictadura que desembocaron en el alzamiento del 5 de septiembre en Cienfuegos .
El llamamiento a la huelga general del 9 de abril de 1958 fue suscrito por Faustino, jefe del llano, junto al Comandante Fidel Castro, que lideraba la lucha en las montañas de Oriente. El fracaso de aquel intento le provocó a Faustino la crítica de muchos que vieron en él al principal responsable del fracaso de la huelga. Fidel, viendo el dolor y la vergüenza que embargaban a Faustino le expresó en carta desde la Sierra Maestra el 27 de abril:
“No existe ninguna razón alguna para que pese sobre ti más amargamente que para cualquiera de nosotros el revés sufrido. Tienes que ser grande para afrontar la injusticia y ser valiente para enfrentar el valor moral sin dejarte llevar por los consejos del amor propio. La calidad de un hombre no puede medirse sino en instantes como estos y quien tenga sangre de luchador nada puede amar tanto como a los momentos difíciles. (…) Tengo la más firme esperanza de que en menos tiempo de lo que muchos son capaces de imaginar habremos convertido la derrota en victoria”
A principios de mayo de 1958, por primera vez, Faustino subió a la Sierra desde que había marchado para hacerse cargo de la dirección del Movimiento en el llano. En la reunión de Altos de Mompié se hizo un análisis de las causas del fracaso de la huelga del 9 de abril y se decidió que toda la dirección del Movimiento 26 de Julio quedara subordinada a la Sierra. Faustino fue sustituido como Coordinador Provincial en La Habana pasando a integrar el ejecutivo de cinco miembros cuyo Secretario General era Fidel y que radicaría en la Comandancia General de la Sierra Maestra.
Faustino se refirió al encuentro de los Altos de Mompié como una discusión ejemplar entre revolucionarios. Luego de la reunión bajó al llano por última vez para arreglar los asuntos concernientes a la reestructuración del Movimiento.
Regresó por última vez a la Sierra ya comenzada la ofensiva batistiana contra el Ejército Rebelde, el 19 de julio. Entró por el campamento del comandante Ernesto Guevara en La Mesa y poco después se reunió con Fidel en La Plata, permaneciendo en la Comandancia General durante julio y agosto. Participó en los combates de Santo Domingo, El Jigüe, Arroyotes y Las Mercedes.
Al ser liberada una buena parte del territorio de la Sierra Maestra le fue encomendada la administración civil del Territorio Libre.
Revolución en el poder
Estuvo junto a Fidel en las horas decisivas en que a través de Radio Rebelde se aniquiló el intento de torpedear el triunfo de la Revolución mediante un golpe de Estado. Tres días después, cuando en la Universidad de Oriente se constituyó el primer gabinete de la Revolución, se le designó como Ministro de Recuperación de Bienes Malversados
Al cesar en el cargo fue nombrado Jefe de Sanidad Militar. Tuvo a su cargo la lucha contra las bandas de alzados contra el gobierno en el Escambray y combatió en Playa Girón contra la invasión mercenaria. También se desempeñó como Presidente del Instituto Nacional de Recursos Hidráulicos, Embajador en la República de Bulgaria y Jefe de la Oficina de Atención a los Órganos Locales del Poder Popular.
En los años 70 como fungió como Primer Secretario del PCC en la región de Sancti Spíritus, oportunidad en la que asumió tareas trascendentales para el territorio como la construcción de la presa Zaza y el desarrollo del plan arrocero Sur del Jíbaro.
Últimos años
Por decisión propia pasó sus últimos días con los pobladores de la Ciénaga de Zapata, junto a los que libró sus últimos combates en pro del mejoramiento social y por el fortalecimiento de la Revolución como Director de la Empresa Agroforestal Victoria de Girón. Hasta su muerte el 24 de diciembre de 1992 fue miembro del Comité Central del Partido Comunista de Cuba.

Blog de la periodista Nora Susana
Acontecer de la provincia Ciego de Ávila, Cuba y el mundo

 

Estoy orgulloso aunque no haya tirado un tiro

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Domingo, 16 de Abril de 2017
Fidel se molestó y me dijo: «¡Vire y coja el terraplén de Yaguaramas para encontrarse con una dotación de tanques!». Esas palabras retumban en los oídos de Pepe Pérez, un combatiente de Playa Girón que en la crucial batalla estuvo escasos minutos al lado del líder histórico de la Revolución
Las anécdotas que leerán nos refuerzan que la historia de la Revolución Cubana la han protagonizado personas como nosotros mismos: imperfectas. Con temores y dudas.
Mi interlocutor, José Pérez Hernández, en pocas horas me demostró esa verdad, mientras esperábamos en una sala de hospital a donde acudía para aliviar sus achaques de octogenario.
67003-fotografia Pepe Perez-g  «Pepe» Pérez, como se le conoce —sobre todo en su natal Sancti Spíritus—, me habló de tantas cosas que olvidé por un momento los problemas de salud que me condujeron a aquel lugar. Y creo que él también se olvidó de los suyos.
Del Escambray a Girón
Cuando los mercenarios bombardeaban, el 15 de abril de 1961, los aeropuertos de San Antonio de los Baños, la pista de Ciudad Libertad y el actual aeropuerto internacional Antonio Maceo —preludio de la invasión—, hacía aproximadamente una semana que Pepe había regresado de la «limpia» del Escambray. No obstante, el día 16 asistió al acto, en 23 y 12, en la capital con motivo del sepelio de los caídos, en el que Fidel proclamó el carácter socialista de la Revolución.
En la madrugada del 17 de abril, su hermano, el comandante Faustino Pérez, convocó a algunos combatientes que habían participado en la «limpia» del Escambray, entre ellos al primer teniente Fernando Taboada, Ángel García y a Pepe, que en aquel momento no llegaba a los 30 años de edad, para decirles que había problemas en Las Villas; y que se iría de inmediato con Ángel y Taboada para amanecer en el Estado Mayor del Ejército Central en Santa Clara, donde fungía como jefe de Sanidad Militar.
«Orientó que Roberto Paz y yo saliéramos por la mañana y lo esperáramos en el entronque de La Esperanza, para seguir rumbo a Cienfuegos, donde contactamos con las autoridades de Sanidad del municipio que esperaban por Faustino. Luego de ese encuentro tomamos la carretera de Aguada de Pasajeros hasta llegar al entronque del pueblecito Real Campiña.
«Ya en ese lugar se observaban incendios en los caseríos y en las márgenes de las carreteras. Nos bajamos del yipi y fuimos corriendo adonde estaba Faustino, quien iba delante de nosotros con sus dos compañeros y había detenido su auto. Le pregunté qué haríamos y nos dijo que debíamos continuar hasta el central Covadonga».
Pepe recuerda que al llegar al central Covadonga Faustino se reunió de inmediato con el comandante Filiberto Olivera. Él y sus compañeros aguardaron debajo de árboles del batey del central y escucharon los comentarios de la gente, alarmada por los paracaidistas mercenarios que ya se encontraban a escasos kilómetros de donde ellos estaban.
«Al rato salió Faustino y me dijo que llevara en el yipi a dos compañeros y que fuera donde ellos decidieran. Cuando apenas avanzamos un poco observé un camión nuestro ligero de cuatro ruedas parado a la izquierda del terraplén. Transportaba una “cuatrobocas”, lo que me infundió tranquilidad, pero al acercarnos, se escuchó una potente explosión que prácticamente lo destruyó.
«Posteriormente supe que la misión de aquellos dos combatientes a los que yo les manejaba era buscar un lugar para ubicar una batería antiaérea de las que dirigía Pedro Miret, y que al camión le dispararon un bazucazo que provocó la muerte de los tripulantes.
«En la mañana del día 18 de abril fui con Faustino al Estado Mayor General de Operaciones, radicado en el central Australia.
«El 19 de abril volvimos temprano al Australia con Faustino y desde allí salimos en dirección a Playa Larga. Observamos a jóvenes milicianos manipulando unas “cuatrobocas”. Adelantamos hasta cerca de Pálpite, aunque luego regresamos al Puesto de Mando del central Australia y un rato más tarde al del Covadonga.
«De ese último lugar seguimos rumbo a San Blas, donde se combatía muy duro para tomar las posiciones fortificadas creadas por los invasores.
Chofer de Fidel
«Dejamos atrás San Blas, y fue entonces cuando coincidimos con Fidel, quien organizó todos los medios disponibles para proseguir rumbo a Playa Girón: primero los cuatro tanques que allí se encontraban, en los que designó a un jefe para cada dotación. Detrás de los tanques organizó a la infantería.
«Minutos antes de la partida, Faustino, quien ya se encontraba en su tanque, envió a Ángel García para que me dijera que estuviera al tanto, pues Fidel necesitaba el yipi. Me coloqué al lado del vehículo para entregarle la llave a quien me indicara, y en ese momento llegó Fidel y preguntó: “¿Dónde está el chofer?”. Miré a mi alrededor y al no ver a nadie le dije: “Soy yo, Comandante”. “Pues arriba”, me contestó él muy resuelto, y partimos.
«Fidel se montó a mi lado y sus dos escoltas detrás. Me indicó que cogiera el terraplén hacia San Blas, que ya había sido tomado por nuestras fuerzas. Su intención era seguir a Yaguaramas para encontrarse con una dotación de tanques que avanzaba desde esa dirección.
«Al llegar al caserío tomé hacia la izquierda, que era por donde antes yo había entrado a San Blas, pues desconocía que había otro terraplén para acceder. Fidel se molestó y me dijo: “¡Vire y coja el terraplén de Yaguaramas para encontrarse con una dotación de tanques!”. Cumplí la orden bajo una andanada de improperios que estoicamente soporté porque provenían de él.
«Continuamos por el terraplén y el Comandante hizo detener a un camión que circulaba en sentido contrario. Le preguntó al chofer si había visto unos tanques, y ante la respuesta afirmativa del hombre, seguimos adelante y nos encontramos con la dotación que buscábamos.
«Fidel, al bajarse del yipi para abordar al primer tanque, se llevó mi subametralladora y me dejó desarmado. La dotación continuó a toda velocidad rumbo a Playa Girón, y yo la seguí en el yipi. En Girón se encontraban las fuerzas que habían avanzado desde Playa Larga, las cuales habían sido organizadas por Fidel.
«Bajo las orientaciones del Comandante todos los combatientes nos enfrascamos en la eliminación de los focos de resistencia enemiga, los cuales utilizaban como trincheras las casas desbaratadas por la metralla.
«Como yo estaba desarmado me apropié de un fusil Garant que perteneció a alguno de los invasores, el cual tuve hasta que un compañero que conocía lo de mi subametralladora me la hizo llegar cuando ya habían terminado las hostilidades.
«Cuando me encontraba revisando las casas donde se escondían los mercenarios, Faustino me mandó a buscar y me dijo que tenía que llevar a un compañero de la escolta de Fidel al central Covadonga. Partí de inmediato para el Puesto de Mando y cuando el compañero —que resultó ser Cidró Ramos— se encontraba estableciendo comunicación con La Habana llegó Fidel y prosiguió hablando por teléfono.
«En aquellas circunstancias tuve el privilegio de estar cerca de Fidel cuando informaba sobre la derrota causada al enemigo imperialista y la victoria de nuestra Revolución. Recuerdo que cuando terminó de hablar se comió una naranja que le dieron.
«Regresé a Playa Girón y me uní a Faustino y los demás compañeros. Al amanecer del 20 de abril se dio la orden de que todas las armas dispararan para el monte desde la costa. Yo no pude hacerlo, pues no sabía manipular el Garant. Luego del alto el fuego los mercenarios comenzaron a salir masivamente del monte, con los brazos alzados. Fidel le ordenó a Faustino la recogida de la armas abandonadas por los invasores.
«Sobre las 11 de la mañana del mismo día 20, Faustino tuvo necesidad de ir al puesto de Mando de Covadonga y yo lo seguí con Roberto Paz. A unos 200 metros aproximadamente antes de llegar a San Blas había un intenso tiroteo proveniente del monte hacia el terraplén. Los nuestros respondían a unos mercenarios que al parecer no se habían enterado de la derrota.
«Nos bajamos y nos incorporamos al combate. Yo seguía sin entender cómo funcionaba el Garant. Roberto Paz, quien se encontraba a mi lado disparando, me dijo: “Mira Pepe lo que hace Faustino. Vamos para allá”. Resulta que estaba combatiendo cerca de un miliciano al que alcanzó la metralla y lo estaba socorriendo.
«Tras varios intentos por reanimarlo se da cuenta de que ya el cuerpo del héroe estaba sin vida. Cuando la situación se calmó permanecimos un rato en el lugar y posteriormente nos dirigimos hacia Covadonga. Más tarde regresamos a Girón y Faustino continuó cumpliendo con la misión que Fidel le asignó.
«Fue una gesta dura y dolorosa. Siento un sano orgullo de haber participado en la primera derrota propinada al imperialismo en América. No pude disparar un solo tiro, pero ese orgullo de haber estado allí vive siempre dentro de mí».
Marianela Martí­n González – Juventud Rebelde

Carlos Manuel de Céspedes: Símbolo del alma cubana

En la soledad de sus últimos días en San Lorenzo, escribió la larga carta a semejanza de un diario, donde contaba a su amada Ana de Quesada los rigores de su apartado refugio, convencido de que muy poco le hacía falta para vivir al otrora Presidente de la República en Armas.
Su casita de guano, como la describe, estaba cobijada con buenas maderas, y tenía dos cuartos forrados de palma y tabla de cedro donde una hamaca, una mesita escritorio, un banco, las armas y otros utensilios… conformaban el universo al cual se había reducido su grandeza humana. La comida no faltaba, el cariño del vecindario pues “raro es el día que no recibimos visitas” y el baño en el riachuelo cercano a donde vertían las aguas del Contramaestre.
A esas alturas el amor filial lo sostenía ante cualquier desgarradura: “Algún consuelo recibo con ver diariamente vuestros retratos. Los enseño a casi todos los patriotas que se encuentran conmigo. La mayor parte, especialmente las mujeres, me piden que se los enseñe. Hacen mil aspavientos de admiración y les echan un millón de bendiciones, deseando todos que volvamos a reunirnos.” Carlos Manuel de Céspedes sólo rogaba a su Ana, en pago al amor, la abnegación y fidelidad mantenidas en la distancia, unido al estoico cuidado de los gemelos Gloria de los Dolores y Carlos Manuel, que le creyera lo sumamente doloroso que resultaba para él estar separado de ellos.
Algunos grandes hombres de la Historia han enfrentado sus destinos en soledad, envueltos en la marea de la mezquindad humana y las ambiciones de poder. Sin embargo, su esplendor prospera invariablemente tras la muerte y se reproduce en la inspiración creciente que representan para aquellos patriotas por nacer. Céspedes fue uno de ellos.
Contaba con el heroísmo de los cubanos para consumar la independencia y con la virtud de sus coterráneos para consolidar la República, cuando en 1869 fue nombrado Presidente. A sus seguidores, que no eran pocos, les prometía abnegación y con su propia vida dio pruebas del cumplimiento del compromiso adquirido, en el sacrificio y la renuncia al poder y el bienestar material.
Los ideales de los hombres del 68, como se conoce a la generación de criollos que se alzaron en armas contra el dominio español, progresaron en la discreción de la masonería. La Logia Buena Fe, agrupó en territorio manzanillero a los líderes de la Revolución palpitante un 26 de julio de 1868; como si esa fecha estuviera predestinada en la historia de Cuba.
Bajo la dirección de Céspedes, el venerado Maestro de esa logia, se clarificaron las ideas que unieron a los hombres visionarios de la Guerra de los Diez Años. Existía entonces “un catecismo de conocimientos básicos, un sistema pedagógico, filosófico, político, para la educación y la formación del pueblo”. Se afianzaba en el lema “Ciencia y virtud. Ciencia y conciencia”, el pensamiento emancipador del maestro José de la Luz y Caballero. Se convenía en la necesidad de la igualdad social y se designaba a las clases más desposeídas como únicas dadas a convertir al mundo en un pueblo de hermanos.
Y por sobre todas las cosas, se concebía a la patria dentro de la más pura tradición del pensamiento revolucionario cubano iniciado por Félix Varela: “La patria es (…) el núcleo social y cultural de las tradiciones y hábitos del pueblo y, sobre todo, fuente de justicia social y proyección hacia un porvenir común, justo y libre”.
Un cespediano confeso es sin dudas el Historiador de la Ciudad de La Habana, para quien la fascinación por ese prohombre de la independencia nacional se reafirmó cuando tuvo en sus manos, luego de una larga búsqueda, la libreta y el pequeño librito que recoge las incidencias a modo de diario, de la vida de Céspedes desde el 25 de julio de 1873 hasta el día de su muerte el 27 de febrero de 1874. La letra pequeñísima que presumía el ahorro del espacio, exhibía sin embargo, caracteres claros y precisos. El luchador incansable había dedicado sus anotaciones a su amada Anita, a quien privaron del consolador goce de la lectura de aquellas percepciones de su hombre.
Para Eusebio Leal, la grandeza de Céspedes reside en su condición humana. Era irascible y de genio tempestuoso y entre los sacrificios que le impuso la Revolución, el más doloroso – como lo confesó por escrito – fue el de su carácter. Sin embargo, esa naturaleza voluntariosa y enérgica lo llevó también a la osadía de lanzar la clarinada independentista.
Cuando se desbarrancó su cuerpo en la escarpada geografía de San Lorenzo “ (…) muchos lloraron por aquel caballero extraño que compartía por doquier sus escasísimos bienes personales, con la misma serenidad con que una vez, siendo señor de vidas y haciendas, había optado por la vocación infinitamente superior de revolucionario”.
Cada 10 de octubre, con la disciplina y devoción propias de quienes reconocen la trascendencia del legado cespediano, los cubanos de varias generaciones se reúnen al pie de la estatua del Padre de la Patria, en la Plaza de Armas, para luego peregrinar a la Sala de las Banderas del Museo de la Ciudad. El otrora Palacio de los Capitanes Generales – cual símbolo de la irreversibilidad de la independencia nacional – atesora hoy las más importantes insignias mambisas, entre ellas y en un sitial de honor, la que ondeó en el ingenio La Demajagua aquel día de 1868.
La ceremonia durante la cual las notas originales del Himno de Bayamo parecen regresarnos en el tiempo, se ha convertido en una tradición que el Historiador ha sabido instituir, cumpliendo con otro de los legados plenos de simbolismo, de su predecesor Emilio Roig de Leuchsenring.
“El Museo de la Ciudad en su reinauguración, en el año 1968 – cuenta Leal – abrió sus puertas con motivo de la celebración del primer centenario del 10 de Octubre. Fue un acuerdo y una bonita sugerencia de nuestra querida e inolvidable amiga y compañera Celia Sánchez quien había tomado de su padre, el Doctor Manuel Sánchez Silveira, esa vocación profundamente martiana y cespediana.
“Se había creado una comisión Nacional para la celebración del centenario, presidida por el Comandante Faustino Pérez, otra gran personalidad de la historia de la Revolución. Él me brindó todo su apoyo y nosotros trabajamos con mucho ardor para concluir la primera parte del Museo de la Ciudad, que no incluía lo que años más tarde sería la realización principal: la Sala de las Banderas, a donde peregrinamos cada 10 de octubre luego de rendir homenaje a Céspedes al pie de la estatua que se levantó al centro de la Plaza de Armas.”

Noviembre 23, 2011
Por: Magda Resik Aguirre
(Introducción y fragmento de una entrevista a Eusebio Leal)
Tomado de la web: Eusebio Leal Spengler- Historiador de la Ciudad de la Habana

Fidelidad a toda prueba

Radio Santi Spiritus

El espirituano Faustino Pérez mantuvo toda su vida una fidelidad a toda prueba por la Revolución y en particular por su líder Fidel Castro, con quien cultivó una estrecha hermandad. Estudiosos de la Escuela Provincial del Partido han investigado en profundidad los detalles de esa amistad, cuya génesis se inscribe a inicios de la década del 50, cuando Faustino militaba en las filas del Partido del Pueblo Cubano Ortodoxo, donde conoció al Comandante en Jefe.
Entre sus memorias el combatiente espirituano mencionó alguna vez aquella ocasión en que se discutía en su propio Partido qué hacer con el dinero recogido para pagar la fianza de alguien ya puesto en libertad. Fidel, con su pensamiento práctico, sugirió comprar balas y armas. En ese momento —aseguran los investigadores— se produjo un impacto sugestionador en la conciencia del joven espirituano al estar ante una nueva estrategia para la lucha.
Julio César Rosabal, doctor en Ciencias Históricas y acucioso investigador de la vida del médico y político nacido en La Larga, Taguasco, el 15 de febrero de 1920, confirma su fidelidad al Guerrillero del tiempo y asegura en sus investigaciones que, aunque Faustino no pertenecía al Movimiento o grupo de 25 y O, fue citado para participar en el asalto a los cuarteles orientales, pero no asistió por desconocer la envergadura del encuentro y porque se encontraba enferma su madre.
Faustino decidió pasarse al Movimiento que preparaba el líder revolucionario luego de la amnistía de mayo de 1955. Entonces se convirtió en uno de los nueve invitados por Fidel y uno de los 10 presentes en la histórica reunión fundacional del MR 26-7, en la calle Factoría No. 62, el domingo 12 de junio de 1955.
Al principio le asignaron la responsabilidad de las finanzas. Al salir el líder revolucionario para México, Faustino además quedó encargado de la propaganda, la organización del Movimiento en Las Villas y Matanzas; y —junto con Armando Hart—, de la constitución del Frente Cívico de Mujeres Martianas.
En su autobiografía Faustino contó una anécdota inolvidable: “En febrero del 56 hice mi primer viaje a México llevando más de ocho mil dólares recaudados peseta a peseta por la organización del Movimiento entre los militantes y simpatizantes. La significación de aquello hizo exclamar a Fidel en el propio aeropuerto que ya la expedición estaba asegurada”.
Luego de varias visitas a aquel país, el espirituano asumió la responsabilidad político-administrativa del último campamento de entrenamiento situado en el estado de Tamaulipas, de donde salió con otros más de 30 compañeros hacia el yate Granma en la madrugada del 25 de noviembre con el grado de capitán.
Luego del traumático desembarco en diciembre de 1956 Fidel le orienta bajar al llano para informar que la lucha proseguiría, reorganizar la dirección donde fuera necesario, preparar al Movimiento para apoyar a los compañeros de la Sierra y enviar algún periodista dispuesto a informar la verdad de aquellos sucesos.
Faustino, acompañado de Frank, viajó por la isla y reestructuró todo lo necesario y en febrero de 1957 llevó al periodista norteamericano Herbert Mathews a la famosa entrevista con el líder guerrillero que le dio la vuelta al mundo.
El combatiente de Cabaiguán también resultó el principal responsable y organizador del secuestro de Juan Manuel Fangio, considerado el suceso de mayor alcance internacional que realizó el Movimiento durante la Guerra.
En la Sierra Faustino resultó ascendido al grado de Comandante y lo eligieron miembro de la Dirección Nacional del Movimiento, junto a Fidel y otros cuatro compañeros. Participó como combatiente en los escenarios de lucha y cuando ya esas montañas se encontraban prácticamente libres se le designó como responsable de la Administración Civil allí.
Con el triunfo revolucionario se le designó Ministro de Recuperación de Bienes Malversados, responsable de los servicios médicos en la Sierra Maestra; estuvo junto al líder histórico de la Revolución en el combate de Playa Girón, participó en la Lucha Contra Bandidos, se desempeñó como ministro de Recursos Hidráulicos, dirigió la región Sancti Spíritus, trabajó como embajador en Bulgaria, atendió los Órganos del Poder Popular como diputado a la Asamblea Nacional y durante largos años formó parte del Comité Central del Partido. Suficientes pruebas de que Faustino mantuvo su fidelidad a toda prueba hacia Fidel y la Revolución hasta su muerte en 1992
Radio Santi Spiritus

10 enero, 2017
Mary Luz Borrego

 

 

 

Noticias- Homenajes

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Radio Cabaiguán – La Voz de Cabaiguán

Conmemoraron en Cabaiguán aniversario 97 del natalicio de Faustino Pérez

Por Lillipsy Bello Cancio
Esta mañana trabajadores de comunales de Cabaiguán, combatientes, directivos y pueblo en general recordaron al Comandante Faustino Pérez Hernández en el aniversario 97 del natalicio del expedicionario del Granma y compañero de Fidel en Alegría de Pío.
El homenaje inició con la deposición de una ofrenda floral en la base del monumento que perpetúa la imagen del Hijo Ilustre de esta localidad, a manos de los hombres del sector que representa, encargados de los servicios comunales.
Mailiubys Padrón Santos, Directora de dicha entidad cabaiguanense, en nombre de los obreros expresó el compromiso de los operarios de todas las esferas de comunales en el territorio para contribuir con el pensamiento de Faustino, uno de los principales impulsores de este servicio en Cuba.
De manos de Jorge Félix Lazo García, Miembro del Comité Provincial del Partido Comunista de Cuba y su Primer Secretario en Cabaiguán y de José Martínez Hernández, Presidente de la Asamblea Municipal del Poder Popular, cerca de una decena de trabajadores destacados del sector recibieron reconocimientos por la entrega y eficiencia lograda en el desempeño de sus funciones.
En sus palabras centrales, Eduardo González Rodríguez, profesor de la Escuela Provincial del Partido, evocó la conducta intachable del Comandante del Ejército Rebelde, la bondad de su actitud y la suerte de Cabaiguán de contarlo entre sus hijos más pródigos, además de recordar su encuentro con el armón que trasladara las cenizas de Fidel aquel primero de diciembre que no olvidaremos jamás los cabaiguanenses.
Al finalizar el acto que conmemoró el noventa y siete aniversario del natalicio de Faustino Pérez, quedó inaugurada en la sede de la Cátedra que lleva su nombre una exposición de fotografías que reflejan la sencillez y devoción de un hombre entregado a la Revolución, así como de su estrecha relación con el Comandante en Jefe.
Estuvieron presentes además familiares del dirigente partidista, compañeros de lucha, así como otras autoridades administrativas y políticas del territorio y de la provincia espirituana.

15 febrero, 2017 Cabaiguán Karel López Duardo

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Trabajadores de Servicios Comunales en Camagüey celebran su día

Camagüey, 10 feb.- Conscientes de la necesidad del cuidado ambiental, y comprometidos a elevar la calidad de los servicios y prestaciones a la población agramontina, se realizó aquí el acto provincial por el Día del Trabajador de Servicios Comunales, que se celebra cada 15 de febrero en toda Cuba.
Reunidos en el Salón de Protocolo Nicolás Guillén, de la Plaza de la Revolución Mayor General Ignacio Agramonte Loynaz, el municipio de Sierra de Cubitas recibió la condición de Vanguardia en la provincia, en tanto Nuevitas y Jimaguayú fueron reconocidos como territorios destacados.
Una veintena de trabajadores, en representación de todos los municipios de Camagüey, recibieron la condición de Vanguardia de centro, además de los que han dedicado más de dos décadas de labor en el ramo.
Ever Ávalos Piñeda, director provincial de Comunales refirió que unos de los principales desafíos que enfrentan para el presente calendario, tiene que ver con la calidad de los servicios necrológicos, para lo cual se requiere mejorar las condiciones infraestructurales de las funerarias y cementerios de los territorios.
El directivo destacó, además, que actualmente tienen participación directa en el programa de desarrollo turístico que se acomete en el norte de la provincia, con mayor protagonismo en los proyectos de paisajismo de los futuros hoteles de Cayo Cruz.
El 15 de febrero se celebra en toda Cuba el Día del Trabajador de los Servicios Comunales, en recordación del natalicio de Faustino Pérez Hernández, expedicionario del yate Granma, quien durante más de 25 años representó al sector desde la Oficina de Atención a los Órganos Locales del Poder Popular.
(Texto y foto: Lídice Medina Guillén/Radio Cadena Agramonte)

LA DEMAJAGUA, Diario de la provincia de Granma

Agasajo a trabajadores de servicios comunales

Por Roberto Mesa Matos | 7 febrero, 2017 | 0
Manzanillo.- El Parque Infantil Bartolomé Masó Márquez es, sin dudas, el espacio preferido para el divertimento de los niños y niñas en esta costera ciudad de la oriental provincia cubana de Granma.
La afirmación la sustenta una privilegiada ubicación a orillas del Golfo de Guacanayabo que se puede disfrutar sentado en un minimalecón y arropado por la sombra de frondosos árboles.
Animales de las más diversas especies entre los que sobresalen monos, leones, aves cubanas y reptiles; equipos para la diversión, ofertas gastronómicas del sector estatal y privado, así como actividades de recreación, deporte y cultura, se unen para el deleite de los pequeños de casa, fundamentalmente los fines de semana.
Caridad Jorge Riera, administradora del la instalación, asegura que el parque exhibe hoy una mejor imagen fruto de un amplio proceso inversionista que revitalizó varias áreas.
“Pintamos las paredes, las jaulas, y la cerca perimetral para protegerla de las afectaciones que le puede causar la salinidad. A las jaulas se les sustituyó el techo, muy deteriorado por el paso de los años, y hoy muestra una más colorido.”
“Queda mucho por lograr para satisfacer la demanda de los niños y niñas y sus familias, que nos visitan. Las tareas de hoy se dirigen al rescate de algunos equipos, sobre todo la estrella, que lleva años inutilizada. A cargo de ello está una brigada de la empresa de astilleros.”
Los resultados y metas que delinean el quehacer de ese colectivo se estimularán cuando en la mañana de este miércoles acojan el acto central de inicio en la provincia de Granma de la jornada con motivo del Día de los trabajadores de los Servicios Comunales.
Los distintos colectivos que integran ese sector aquí se imponen en la cotidianidad a diversas inconformidades del pueblo por su labor limitada por las carencias de diversos tipos, y ante lo cual ellos salen cada amanecer con el ímpetu de la entrega y dedicación.
Intercambio entre obreros destacados, estímulos a los más sobresalientes, reconocimiento a los jubilados, entre otras propuestas, se incluyen en el programa, dedicado al Comandante en Jefe Fidel Castro Ruz y a los obreros que con su esfuerzo apoyaron la recuperación del territorio guantanamero tras el paso del Huracán Matthew.
El día del trabajador de los servicios comunales se instituyó en conmemoración del natalicio el 15 de febrero de 1920 de Faustino Pérez Hernández, expedicionario del yate Granma, y quien permaneciera junto a Fidel en la dispersión de Alegría de Pío.
Pérez Hernández reorganizó el Movimiento 26 de Julio en La Habana y luego del triunfo de la Revolución dirigió por más de 25 años la actividad de comunales desde la Oficina de Atención a los Órganos Locales del Poder Popular.

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Trabajadores de Comunales en Holguín reciben distinción Enrique Hart Dávalos

⦁ Febrero 15, 2017
⦁ Escrito por ⦁ Jorge Luis Moreira Massagué
Los trabajadores de servicios comunales en Holguín efectuaron el acto provincial por su día, ocasión en la que siete compañeros recibieron la distinción Enrique Hart Dávalos, otorgada por el Sindicato de la Administración Pública en reconocimiento a la labor ininterrumpida durante más de 20 y 25 años, respectivamente.
Los agasajados fueron Armando Rovira, Leonardo Concepción, Raúl Molina, Raúl Tamayo, William Proenza, Francisco Rodríguez y Elizabet Ochoa.
Durante la gala político-cultural, se dieron a conocer los obreros más destacados del año 2016 en los diferentes municipios, así como de la Dirección Provincial de Comunales y de la Empresa de Aseguramiento.
Luego, Julio César Estupiñán Rodríguez, presidente de la Asamblea Provincial del Poder Popular, entregó un reconocimiento especial a Félix Abreu Blaya, director provincial de Comunales, quien recibió el diploma en nombre de los colectivos laborales del territorio, por el cumplimiento de las diversas tareas, entre las cuales sobresalen la prevención de enfermedades, el embellecimiento de parques, y la contribución al desarrollo de las Noches Holguineras.
Muchos retos tiene en lo adelante el gremio de Comunales, al decir de Abreu, porque “en varios de los servicios el pueblo no esta satisfecho. Ejemplo de ello son: la recogida de los desechos sólidos, deficiencia en el barrido de las calles, la atención a la jardinería en avenidas y entradas de ciudades, aunque han tenido mejorías, no alcanza el estado deseado. La producción y comercialización de flores es escasa en toda la provincia”.
Cada 15 de febrero los cubanos rinden homenaje a Faustino Pérez, Hernández, mártir revolucionario nacido en fecha como esta del año 1920, quien desde sus responsabilidades como jefe de la Oficina de Atención a los Órganos Locales del Poder Popular, entre otras, atendió firmemente los intereses de los trabajadores del sector.
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Pinar del Río Por las Sendas del Triunfo
Publicado el 10 Febrero, 2017 • 22:09 Por Orestes Eugellés Mena
Las zonas comunales municipales Bolívar, Sanguilí, Herradura y Briones, sí como los viveros La Plata y Mantua de Pinar del Río, se hicieron acreedores de la condición Por las Sendas del Triunfo al cumplir todos los indicadores que se exigen ese movimiento emulativo que promueve la Central de Trabajadores de Cuba.
Ese estímulo será entregado en los actos por el 15 de febrero, Día del Trabajador de Servicios Comunales en la provincia, ganadora de las actividades centrales por la efeméride, dedicada a rendir merecido homenaje a Faustino Pérez Hernández quien nació en esa fecha y se desempeñó como Jefe de la oficina de Atención a los Órganos Locales del Poder Popular en Cuba.  Pinar del Río sobresale por el desarrollo de población bosquera, florerías, cuidado y limpieza de ciudades, poblados, carreteras y caminos y en la atención parques, otros lugares públicos.

Dulce María Iglesias Suárez, Secretaria General del Sindicato Nacional de la Administración Pública, informó que también se entregará la condición Por las sendas del Triunfo a la Dirección Provincial de Comunales Guantánamo y matutinos especiales se realizarán en Higienes Provincial de 100 y en la Dirección de Servicios Comunales de Boyeros y en Higiene Provincial de 100 y Línea de Ferrocarril en La Habana.
La dirigente añadió que durante la Jornada se enaltecerá la labor de los trabajadores del sector y de forma especial a los jóvenes y a los insertados que cumplen sanciones sin internamiento como vía de reconocer sus resultados en el desempeño en el ambiente laboral.
Iglesias Suárez se refirió a los intercambios programados con los Héroes del Trabajo de la República de Cuba Teobaldo de la Paz Venegas de la provincia de Granma y Enildo Pérez del Rosario de Matanzas, a los Talleres de insertados, jóvenes, innovadores y jubilados con trabajadores destacados y a los encuentros con quienes laboran en las actividades no estatales.
El 15 de febrero, Día del Trabajador de Servicios Comunales se realizarán actos en todos los colectivos laborales del sector en el país en los que serán entregados reconocimientos a a los hombres y mujeres más sobresalientes en el cumplimiento del deber diario

Hermandad a prueba del tiempo

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Faustino y Fidel compartieron la epopeya de la Sierra Maestra

Fidel Castro y Faustino Pérez convergieron en el torbellino de la Revolución, donde se fundieron en una simbiosis definitiva a favor de la patria
Alguna vez Fidel Castro describió con alta estimación a Faustino Pérez como “la conducta de la Revolución”. Durante los años de la lucha clandestina, en la Sierra Maestra y después del triunfo de 1959 cultivaron una hermandad a toda prueba y compartieron tanto momentos difíciles como de optimismo. Pero tanta fraternidad también incluyó algún momento escabroso.
En el 2014, el propio Fidel en el prólogo del libro Historia de una gesta libertadora 1952-1958, de Georgina Leiva, describió la diferencia de pensamiento que los caracterizó en un momento decisivo de la guerra, el combate de Alegría de Pío, cuando los expedicionarios se dispersaron y ambos quedaron, junto a Universo Sánchez, a merced de la suerte en pleno cañaveral.
En medio del bombardeo enemigo, Fidel tenía la esperanza de explorar el bosque para intentar encontrar algunos compañeros con disposición de lucha. Entonces, relató Fidel, “tuve una amarguísima experiencia. Le explico a Faustino, que era capitán como jefe de una organización aliada, la idea de explorar el bosque y él, que no llevaba ni su fusil, me responde tranquilamente: ‘¡No!, yo pienso que debemos seguir por aquí donde está la caña’. En ese instante me indigné tan profundamente que casi no podía articular palabra. Él provenía del Movimiento Nacional Revolucionario del profesor Bárcenas. Percibí casi instintivamente la enorme fuerza del ‘espíritu pequeño burgués’ que en general era alérgico al marxismo, el leninismo y el socialismo.(…) Me apena decirlo porque Faustino era un hombre valiente, que se sentía feliz luchando en la clandestinidad”.
Sin embargo, el líder revolucionario ejerció una influencia decisiva sobre Faustino, quien describe en su autobiografía del 6 de noviembre de 1981 esos cerca de 15 días como una prueba de significación extraordinaria: “Jamás olvidaré aquellos silenciosos y fervientes diálogos bajo la paja de la caña con la muerte en acecho, jamás ha dejado de influirme y ayudarme aquella gran lección de fe. Fidel nunca dio cabida a la idea de la derrota, siempre mantuvo la convicción del reencuentro, del reinicio y desarrollo de la lucha, de la victoria del pueblo. Allí sentí cristalizar una identificación y una confianza que ninguna prueba posterior ha logrado quebrar”.
EN LA PROA DEL GRANMA
En honor a la verdad, más fueron los encuentros que los desencuentros entre ambos revolucionarios. Los profesores de la Escuela Provincial del Partido Dagoberto Pérez (ya fallecido) y Eduardo González publicaron en el 2005 la génesis de esa simbiosis al recordar que al inicio de la década del 50 Faustino militaba en las filas del Partido del Pueblo Cubano Ortodoxo, pero desde que conoció a Fidel percibió su magnetismo.
El combatiente espirituano mencionó alguna vez aquella ocasión en que se discutía en su propio partido qué hacer con el dinero recogido para pagar la fianza de alguien ya puesto en libertad. Fidel, con su pensamiento práctico, sugirió comprar balas y armas. En ese momento —aseguran los investigadores— se produjo un impacto sugestionador en la conciencia del joven espirituano al estar ante una nueva estrategia para la lucha, la cual posteriormente abrazó de forma definitiva.
El doctor en Ciencias Históricas Julio César Rosabal, acucioso investigador de la vida del médico y político nacido en La Larga, Taguasco, el 15 de febrero de 1920, confirma su fidelidad al Guerrillero del tiempo y asegura en sus investigaciones que, aunque Faustino no pertenecía al movimiento o grupo de 25 y O, fue citado para participar en el asalto a los cuarteles orientales, pero no asistió por desconocer la envergadura del encuentro y porque su madre se encontraba enferma.

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Fangio se entrevista con Fidel en septiembre de 1981 durante su visita a La Habana, acompañado de Faustino Pérez

“En febrero del 56 hice mi primer viaje a México —contó el espirituano en su citada autobiografía—, llevando más de ocho mil dólares recaudados peseta a peseta por la organización del Movimiento entre los militantes y simpatizantes. La significación de aquello hizo exclamar a Fidel en el propio aeropuerto que ya la expedición estaba asegurada”.
Por su parte, el doctor Rosabal recuerda que “ese día Faustino fue declarado Huésped de Honor y se ganó el derecho de la asignación del primer fusil con mirilla telescópica que se comprara. Por tanto, cuando aún no existía la posibilidad del Granma, ya Faustino estaba entre los primeros de la lista de los expedicionarios con armas”.
Luego de varias visitas al país donde se preparaba el viaje, asumió la responsabilidad político-administrativa del último campamento de entrenamiento situado en el estado de Tamaulipas, de donde salió con otros más de 30 compañeros hacia el yate Granma en la madrugada del 25 de noviembre para partir con el grado de capitán en la jefatura en la expedición.

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Como un hombre “humilde y desafiante” lo calificó Pedro Miret al despedir su duelo.

 EN LA PROA DE LA SIERRA Y EL LLANO
Protagonista de casi todos los preparativos, luego del traumático desembarco en diciembre de 1956 Fidel le orienta bajar al llano para informar que la lucha proseguiría, reorganizar la dirección donde fuera necesario, preparar al Movimiento para apoyar a los compañeros de la Sierra y enviar algún periodista dispuesto a informar la verdad.
Acompañado de Frank viajó por la isla y reestructuró todo lo necesario. Sin un minuto de descanso, él mismo cuenta que “el 15 de febrero de 1957 salí hacia la Sierra Maestra a una reunión de la Dirección del Movimiento. Llevé al periodista norteamericano Herbert Mathews (…) El 17 de febrero tuvo lugar la famosa entrevista”.
Faustino también resultó el “principal responsable y organizador del impecable secuestro de Juan Manuel Fangio (…), el suceso de mayor alcance internacional que realizó el Movimiento durante la Guerra”, considera el doctor Rosabal, quien precisa que la noticia se publicó en más de 123 artículos de unos 80 medios de prensa en 23 países.
Tiempos intensos describen los anales de la historia: el joven espirituano participó en la primera reunión de la Dirección Nacional en las lomas el 17 de febrero de 1957, preparó sabotajes a la zafra, asumió la dirección del Movimiento en la capital y organizó la Huelga General Revolucionaria de 1958.
Ante el fracaso de aquella acción, del cual se sintió responsable, Fidel le escribió desde la Sierra Maestra para animarlo: “No existe razón alguna para que pese sobre ti más amargamente que para cualquiera de nosotros el revés sufrido. Tienes que ser grande para afrontar la injusticia”.
Poco tiempo después llegó a la Sierra, donde resultó ascendido al grado de comandante y lo eligieron miembro de la Dirección Nacional del Movimiento, junto a Fidel y otros cuatro compañeros. Participó como combatiente en los escenarios de lucha y cuando ya esas montañas se encontraban prácticamente libres se le designó como responsable de la Administración Civil allí para concretar los propósitos de la Revolución.
Horas de cambios y estremecimientos: a inicios de 1959 el gobierno revolucionario lo designó ministro de Recuperación de Bienes Malversados y ya el 26 de julio de 1959 entregó a Fidel en la Plaza de la Revolución 20 millones de pesos en efectivo y bienes recuperados por valor de 50 millones.
Faustino también asumió como responsable de los servicios médicos en la Sierra Maestra, estuvo junto al líder histórico de la Revolución en el combate de Playa Girón, participó en la Lucha Contra Bandidos, se desempeñó como ministro de Recursos Hidráulicos, dirigió la región Sancti Spíritus, trabajó como embajador en Bulgaria, atendió los Órganos del Poder Popular como diputado a la Asamblea Nacional y durante largos años formó parte del Comité Central del Partido.
En su libro En marcha con Fidel, Antonio Núñez Jiménez describió otro punto en común con el elegido de Birán cuando aseguró que “desde aquellos primeros tiempos de la Revolución, Faustino fue un adalid de la ecología”.

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Luego del triunfo de 1959, desempeñó importantes tareas al servicio del país.

Quizás por ello, ya con 70 años y su salud resentida asumió la dirección de un programa de desarrollo agropecuario y social en la Ciénaga de Zapata. Al fallecer en 1992, Pedro Miret lo describió ante su tumba como un hombre “humilde y desafiante”, virtudes que seguramente también le permitieron cultivar con Fidel una hermandad a prueba del tiempo.

 

MARY LUZ BORREGO.                                                                                                                    Domingo, 1 enero, 2017                                                                                                                                    Períodico Escambray